María Francisca Naritelli Vásquez

Directora Centro de Intervención y Asesoría Psicosocial - CIAP
Escuela de Psicología
Universidad Católica del Norte

El Centro de Intervención y Asesoría Psicosocial (CIAP) dependiente de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica del Norte, es una entidad sin fines de lucro oficializada el año 2006, con una alta vocación y compromiso social, orientada a contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad de Antofagasta, a través de la oferta de servicios psicológicos integrales en el ámbito clínico, laboral, psicosocial y educacional.

Este Centro surge desde la reestructuración orgánica del ex Consultorio de Psicología, el cual desde su creación el año 1998, se orientó con fines formativos, asistenciales y de capacitación.

El accionar del CIAP es congruente con los lineamientos establecidos en el Plan de Desarrollo Estratégico de la Universidad Católica del Norte, comprometiéndose con la responsabilidad social en su actuar e intervenciones, contribuye a la formación integral y clínica de las/los estudiantes a través de intervenciones psicosociales en la comunidad y vincula las capacidades institucionales de docencia con los desafíos del Norte de Chile.

Conjuntamente CIAP por ser un programa permanente contribuye a los impactos internos y externos establecidos por el Modelo de Vinculación con el Medio, estableciendo como impacto externo el mejorar la calidad de vida y equidad en los territorios y sus comunidades, siendo un aporte al cumplimiento del compromiso y vocación social declarada por la UCN hacia el respeto a los derechos de las personas y la convivencia en la diversidad. Por último, como impacto interno contribuye al perfil de egreso a través de la formación de nuevos psicólogos de pre y post grado en el ámbito clínico, organizacional y comunitario. 

El CIAP-UCN, cuenta con una trayectoria en distintas áreas de la psicología en la cuidad de Antofagasta, encontrándose posicionado como un referente de instituciones públicas y privada, por las atenciones y servicios que brinda, intervenciones individuales y/o colectivas de acuerdo con la unidad que se derive, Unidad de Terapia Familiar (UTF) o Unidad de Atención a Inmigrantes (UAI) con enfoques, perspectivas y modelos de intervención de acuerdo con los lineamientos de las Unidades y del CIAP.

Asimismo, aporta a la formación continua por medio de capacitaciones, diplomada y asistencias técnicas para profesionales y/o instituciones públicas y privadas.

Es de conocimiento público que posterior a la pandemia existe un incremento significativo en demandas de salud mental, como equipo entendemos que si los problemas de salud mental no se abordan tempranamente, estos tendrán una incidencia negativa en la cronificación de estos cuadros, aumentando las licencias médicas por trastornos de salud mental, lo que hace necesario una cantidad mayor de esfuerzos y recursos económicos. Se entiende que a pesar de los anuncios y los esfuerzos por aumentar los capitales en temáticas de salud mental aun no existen recursos suficientes para atender a estas demandas, lamentablemente sólo el 60% de los hospitales de la red pública cuenta con atención psicológica.

En Chile se destina cerca del 2% de su presupuesto anual en salud a salud mental, cifra muy por debajo del 5% que se propuso como meta en el Plan Nacional de Salud Mental y Psiquiatría de los períodos 2000-2010 y 2015-2025. “A esto se suma que la cobertura de salud mental en Chile alcanza a no más del 20% de la población, muy por debajo de las necesidades”.

La escasa inversión en salud mental es singularmente preocupante, situándonos que además es tremendamente costoso acceder a la salud mental en Chile. Solo los que cuentan con un buen plan de salud pueden tratar las problemáticas que afectan su bienestar general. Asimismo, si sumamos que existen múltiples determinantes sociales que afectan a la salud mental, por lo que, es necesario que el acceso a estas prestaciones sea para todos y no dependa del sistema de salud al que pertenece la persona.

El CIAP recibe tres tipos de demandas para brindar atenciones psicológicas, demanda asistida que son derivaciones de instituciones públicas o privadas, demanda coactiva desde tribunal de familia y demanda espontánea, personas que se acercan al centro a solicitar atención. Posterior a las solicitudes de atención enviamos cuestionarios de auto reporte para contar con indicadores o sintomatología inicial y citamos a las personas, parejas o familias a una primera entrevista que la realiza una profesional especializada y que tiene como objetivo evaluar si cumple con nuestros criterios de ingreso o requiere de un trabajo multidisciplinario, lo que implica derivar a centros especializados. Una vez que la profesional indica como perfil de atención del Centro, se informa a los supervisores de área para que asignen a las y los estudiantes y así dar inicio al proceso psicoterapéutico.

Posterior al inicio del proceso psicoterapéutico, se mantiene seguimiento de los casos a través de encuesta de satisfacción usuaria y pautas diseñadas para evaluar el propio proceso de terapia, además se aplican nuevamente los cuestionarios de auto reporte.  Estos procedimientos nos permiten contar con una retroalimentación y así mantener un proceso de autorregulación a través de lograr identificar los elementos positivos que se deben mantener y aquellos aspectos del funcionamiento que debemos mejorar.

Para el CIAP, Programa Permanente de la Universidad Católica del Norte, es importante la percepción y opinión de nuestros usuarios con relación a los procedimientos administrativos y del proceso de atención para crear una retroalimentación constante y, de esta forma, la comunidad puede optar a un mejor servicio y los estudiantes se perfeccionan cada vez más para cumplir con un perfil de egreso óptimo.